Los elementos que más contribuyen a la inmersión en el simulador son los mandos que el conductor maneja directamente con sus manos. En vehículos de carretera son el volante y la palanca de cambios, mientras que en ferrocarril son los manipuladores de tracción y frenado y demás palancas del pupitre. Todos estos mandos transmiten al conductor multitud de sensaciones al tacto (dureza, vibraciones, posiciones de enclavamiento, etc.), sin las cuales podría sentirse desorientado en sus operaciones.